Cómo funciona la calculadora de sueño
El sueño humano sigue ciclos repetidos de 90 minutos, cada uno con fases de sueño ligero, sueño profundo y sueño REM. Despertar al final de un ciclo — en fase ligera — se siente natural y descansado. Hacerlo a mitad de ciclo, especialmente durante el sueño profundo, provoca inercia del sueño: esa sensación pesada y desorientada que puede durar 30 minutos o más.
La fórmula
- Latencia de inicio: La calculadora añade 14 minutos, el tiempo medio que tarda un adulto sano en quedarse dormido.
- 4 ciclos (6 h): Aceptable para una noche corta. No ideal, pero mejor que 6,5 h o 7 h.
- 5 ciclos (7 h 30 min): Recomendado. Cumple el límite inferior de la guía de la National Sleep Foundation (7–9 h).
- 6 ciclos (9 h): Recomendado para recuperación, adolescentes o personas muy activas.
Por qué 8 horas no siempre es lo correcto
8 horas no cae entre los límites de los ciclos (8 h = 5 ciclos + 30 min del 6.º ciclo). Es más probable que te despiertes a mitad de ciclo a las 8 h que a las 7,5 h o a las 9 h. Si siempre te sientes aturdido después de 8 horas, prueba a poner el despertador 30 minutos antes o después.
Preguntas frecuentes
¿A qué hora debería despertarme?
Introduce tu hora de acostarte en la pestaña "Me voy a dormir a las…". La calculadora muestra las horas ideales para despertar completando 4, 5 o 6 ciclos. Elige 5 ciclos (7,5 h) o 6 ciclos (9 h) para los mejores resultados.
¿A qué hora debería irme a dormir?
Introduce la hora a la que tienes que despertar en la pestaña "Quiero despertar a las…". La calculadora cuenta hacia atrás en ciclos de 90 minutos y añade 14 minutos de latencia, dándote las horas ideales para acostarte.
¿Por qué me siento cansado aunque haya dormido 8 horas?
Ocho horas no es múltiplo exacto de 90 minutos, así que te despiertas 30 minutos dentro de un nuevo ciclo, probablemente durante el sueño profundo. Prueba con 7 h 30 min (5 ciclos).
¿Cuánto dura un ciclo de sueño?
Unos 90 minutos en adultos. Los primeros ciclos de la noche tienen más sueño profundo; los últimos, más REM. Ambos son esenciales: acortarlos deteriora la consolidación de la memoria, el estado de ánimo y la recuperación física.